El abandono de perros en España alcanza cifras que deberían darnos vergüenza.
Esta es la historia de por qué construí Huella — y de los dos perros que me hicieron verlo con mis propios ojos.

Tois y Orki, adoptados en una protectora de Granollers.
Alec
Fundador de Huella
Adopté a mis dos perros, Tois y Orki, en una protectora cerca de Barcelona, en Granollers. Fue ahí donde descubrí de primera mano un problema que España no puede seguir ignorando: el abandono de perros, especialmente de galgos, alcanza cifras que deberían darnos vergüenza.
“En 2026, seguir publicando perros en adopción a través de Facebook e Instagram y coordinar todo por WhatsApp no es suficiente.”
Lo que más me sorprendió no fue solo la magnitud del problema, sino lo anticuadas que son las herramientas con las que muchas protectoras todavía trabajan — ni para las protectoras, que pierden horas gestionando mensajes desperdigados, ni para las familias que buscan adoptar, que no tienen forma real de comparar, filtrar o confiar en lo que encuentran.
Huella nace de esa frustración.
Construí esta plataforma para dar a las protectoras españolas las herramientas que se merecen, y a las familias adoptantes un lugar transparente y serio donde encontrar a su próximo compañero.
¿Quieres ver cómo funciona?
Conoce a las protectoras que ya confían en Huella, o descubre el proceso de adopción paso a paso.